Gastos deducibles del autónomo en el IRPF

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¡Hola a todos y bienvenidos a nuestro blog sobre asesoría! Antes de empezar nos gustaría que os plantearais las siguientes preguntas:

¿De qué gastos deducibles en el IRPF se beneficia el autónomo? ¿Qué requisitos de la Agencia Tributaria hay que superar para poder desgravar gastos procedentes de la actividad de un trabajador por cuenta propia?

Son dudas que os asaltan mes tras mes si sois autónomos, pero que son incluso más importantes conforme se va acercando la fecha de presentación de la Declaración de la Renta. Hoy, desde Nersa, os traemos estas dudas resueltas gracias a Billinel programa de facturación para autónomos y pymes:

gastos deducibles

– Se pueden deducir en primer lugar los pagos que se hagan a la Seguridad Social a cargo de la compañía, como por ejemplo cotizaciones del empresario autónomo y de empleados. Si se trata de aportaciones a mutualidades de previsión social, podremos deducir la mitad de la aportación por contingencias comunes.

– También el pago a los trabajadores por sueldos, salarios, dietas son gastos deducibles; así como asignaciones para gastos de indemnizaciones, premios, pagas extras, viajes y retribuciones en especie.

– Todos los servicios profesionales en el ámbito de abogados, asesores, notarios o auditores, además de las comisiones a mediadores o comerciales.

– Los alquileres. Estos pueden ser los locales en donde tiene lugar la actividad, o los del tipo arrendamiento financiero como el leasing, siempre y cuando no tenga por objeto solares, terrenos u otros activos no amortizables.

– También serán gastos deducibles los gastos en mantenimiento, repuestos y adaptación de bienes materiales. Al tratarse de inversiones amortizables en el tiempo, no serán aplicables las ampliaciones o los gastos de mejora.

– Los gastos de consumo y explotación, es decir, todos los que hacen referencia a las materias primas y auxiliares, compras de mercaderías, embalajes, envases, combustibles, material de oficina, elementos y conjuntos incorporables.

– Serán deducibles los gastos en desarrollo e investigación, relaciones públicas, primas de seguros, servicios bancarios, publicidad, agua y telefonía, suministros de electricidad, transportes y otros gastos típicos de oficina no contemplados en los puntos anteriores.

– Se pueden incluir como gastos deducibles los gastos de formación, indemnizaciones por rescisión de contrato, contribuciones a planes de pensiones, seguros de salud, o planes de previsión social.

– Gastos financieros, que hace referencia a los derivados del pago de intereses, ya sea de créditos y préstamos, o de recargos por aplazamiento del pago de deudas y los intereses de demora en los aplazamientos a la Agencia Tributaria.

– También serán gastos deducibles los derivados de las pérdidas por deterioro del valor de elementos patrimoniales.

– Podrán deducirse los gastos correspondientes a la amortización del inmovilizado.

– Los gastos de difícil justificación cuentan con un límite anual de deducción, que en caso de autónomos en estimación directa simplificada, llegará a los 2.000 euros. 

– Los autónomos que tributen a través de la estimación directa normal, deducirán las provisiones vinculadas con facturas no cobradas.

Estos son los gastos que podemos deducirnos si somos autónomos en la Declaración de la Renta, como ya sabéis en Nersa buscamos siempre asesoraros en temas de fiscalía y contabilidad proporcionándoos la información que realmente necesitáis.

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