Cobro de retrasos: qué es, qué no es y cuándo se declaran

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¡Hoy tenemos nuevo post! Desde Nersa Asesores, tu gestoría y asesoría en Sevilla, os contamos en qué consisten los cobro de retrasos, cuándo se declaran, entre otros aspectos.

¿En qué consisten los cobros de atrasos?

Cuando un trabajador obtiene rentas del trabajo de un ejercicio anterior se considera que está recibiendo cobros atrasados. Es ahí cuando la persona afectada está obligada a incluir dichas rentas en el IRPF y, además, tiene que presentar la declaración complementaria. Pero, ¿qué entendemos por fecha de exigibilidad? Es ese momento en el que el trabajador tiene la posibilidad de exigir el pago de su salario previo pacto con la empresa.

En qué consiste el cobro de atrasos

¿Cómo debe actuar la empresa?

La empresa no tiene por qué ingresar la retención hasta que el pago no se haya producido. Tras esto, deberá efectuar una retención fija del 15% en vez de la retención calculada.

De igual forma, debe incorporar los atrasos y la retención en el resumen anual del año abonado, señalando que dicha parte del salario forma parte del ejercicio 2018.

Un salario pendiente de pago en 2018 debe ser declarado en el modelo 190 de 2019 y después, en otro registro, los atrasos correspondientes de 2018.

¿Qué no son atrasos?

No debemos olvidar que todas las retribuciones que no han sido satisfechas no son atrasos:

  • El IPC real, es el resultado de la diferencia entre el IPC previsto a principios de año y el IPC final real, por lo que habría que aplicarle un tipo de retención sobre el conjunto de retribuciones del año. Por lo tanto, es una diferencia salarial y no un atraso.
  • También sucede con los siguientes: el pago de un bonus anual y el pago de la nómina de diciembre en el caso de que la empresa pague dichas nóminas en la primera quincena del mes siguiente.

¿Cuándo se declaran? Caso general

Si el trabajador ya presentó la declaración del IRPF, debe presentar también una complementaria una vez que percibidos los atrasos y el final del plazo inmediato siguiente de presentación de declaraciones del IRPF.

A continuación, pondremos un ejemplo: Una empresa X pactó con sus empleados que la paga extra de Navidad de 2018 se pagaría a lo largo de 2019. Una vez que los empleados vayan cobrando dicha paga, deberán actuar de la siguiente manera:

  • Si los empleados cobraron la paga antes del 2 de abril, (antes del plazo de la presentación del IRPF de 2018), éstos deben incluirla en la declaración de 2018, además de una retención del 15%.
  • Si los trabajadores cobraron la paga entre el 2 de abril y el 1 de julio de 2019, es decir, dentro del plazo de la presentación del IRPF de 2018, pero aún no han presentado el IRPF, éstos podrán incluirla en su declaración.
  • Si los empleados cobraron la paga entre el 2 de abril y el 1 de julio de 2019, (dentro del plazo de la presentación del IRPF de 2018), habiendo presentado ya el IRPF, éstos deben adjuntar también una complementaria, donde se incluya la retención y la paga.
  • Si los trabajadores cobraron la paga después del 1 de julio de 2019, es decir, después de haber presentado la declaración, éstos deben presentar también una complementaria con fecha límite del 30 de junio de 2019.

Resolución judicial

La presentación de complementarias no tiene intereses ni retrasos por el cobro de atrasos, aunque a la hora de presentarlo, se debe marcar la casilla 108 del modelo 100 del IRPF para no tener ningún tipo de problemas con Hacienda.

Sentencia judicial por cobro de retrasos

Ejemplo de sentencia judicial dictada en septiembre de 2019

Si el retraso por el cobro se debe a una sentencia judicial en la que se debatió sobre si un empleado tenía derecho o no a dicho cobro, el salario debe imputarse en el IRPF cuando la sentencia haya sido resuelta.

  • Cuando la sentencia judicial es positiva para el empleado, éste debe incluir el atraso del salario como un mayor salario de 2019.

¿Cuándo tiene posibilidad el empleado de incluir el retraso en la declaración?

La respuesta es simple: cuando la empresa satisfaga al empleado el atraso del salario a inicios del período de declaración del IRPF de 2019 y 2020. Para ello, tiene que presentar una complementaria del IRPF de 2019 antes del 30 de junio de 2021.

Conviene saber que para que esto suceda, debe darse la siguiente situación: las partes deben estar en desacuerdo en cuanto a la procedencia o cuantía. Si en la sentencia no se comenta ni la procedencia ni la cuantía, entonces el salario se imputará al año de su exigibilidad inicial.

FOGASA

Cuando la empresa se declara en concurso, una parte de los salarios los abona el FOGASA. Además, dichos pagos corresponden a distintos años. El problema está en que en el certificado que la empresa pagadora concede al trabajador, no aparecen los años a lo que corresponden dichos pagos.

Si usted como trabajador tiene este problema, siga este ejemplo:

  • Un trabajador ha cobrado del FOGASA unos 12.000€ en 2018. Sin embargo, la empresa debía abonarle la cantidad de 6.000€ de 2017 y 14.000€ del año 2016. Usted, como empleado, debe declarar 3.600 euros restantes en la complementaria de 2017 y 8.400 euros en la complementaria de 2016.

Desde Nersa, gestoría y asesoría en Sevilla, expertos en asesoría y consultoría, esperamos que os haya sido de utilidad y si tiene alguna duda, no dude en ponerse en contacto con nosotros. ¡Hasta el siguiente post!

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